Según un nuevo estudio de evolución viral, podría ser que en menos de 10 años el Covid-19 se convierte en una gripa suave.

La emergencia sanitaria global que se desató a partir de la propagación del Covid-19 ha puesto el ojo del mundo sobre su comportamiento en el organismo. De la misma manera, diversas líneas de investigación se han desarrollado para comprender su naturaleza y tiempo activo de vida, tanto dentro como fuera del cuerpo humano. Expertos de la evolución viral sugieren que, en menos de una década, el coronavirus podría convertirse en no más que un resfriado leve.

El Covid-19 no va a desaparecer

A poco más de 10 meses de iniciada la pandemia, la tasa de letalidad de Covid-19 en México es de 10.2 %. Esta condición ha colapsado los sistemas de salud en el país, alargando el tiempo de encierro y haciendo que los recursos médicos sean escasos. Es una realidad: diversos epidemiólogos concuerdan en que el virus llegó para quedarse en el planeta, y que habremos de convivir con él siempre, como sucede con la influenza.

A pesar de que esto es cierto, una nueva luz brilla en el horizonte de la pandemia. Con el comienzo de las jornadas internacionales de vacunación masiva, expertos en evolución viral aseguran que la letalidad del patógeno descenderá significativamente cuando la mayor parte de la población esté vacunada.

¿Todo bajo control?

Uno de los retos más importantes a los que nos ha enfrentado el virus es su altísimo número reproductivo básico. Además, la enfermedad es transmisible incluso durante la etapa asintomática, lo que ha dificultado ampliamente el control que pueda tenerse sobre ésta.

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Sin embargo, la barrera sanitaria que prometen las vacunas ofrecen un panorama distinto a largo plazo. Con respecto a esto, Jennie Lavine, investigadora de la Universidad Emory en Estados Unidos, señaló lo siguiente en Science:

“Nuestro modelo sugiere que esta transformación tardará entre uno y 10 años […]. Lo ideal es que la capacidad de bloquear la enfermedad sea duradera, pero que la capacidad de transmisión sea más corta”.

Como primera autora del estudio, está segura de que el comportamiento del virus no sólo cambiará con el paso de los años, sino que eventualmente dejará de presentar síntomas graves en adultos y se presentará como una gripa suave en los más jóvenes.

Siguiendo el comentario de la investigadora, Mark Lipsitch, epidemiólogo de la Universidad de Harvard, sugiere que la enfermedad eventualmente se convertirá en endémica. Muy a la manera de la influenza, es probable que cause picos de contagio únicamente en etapas de frío. Eventualmente, las infecciones serán leves.